Página PrincipalSobre Merck SeronoContactarGlosarioReferenciasBúsquedaContenidos

 Inquietudes MenuInquietudes
 Tratamiento MenuTratamiento
 Embarazo MenuEmbarazo
 Experiencias MenuExperiencias

Experiencias

  Anna & Pete (Australia)
  Peter & Deirdre Hudson (Reino Unido)
  Sam McCuish (Reino Unido)
  Chantal & Philippe (Suiza)
  Myriam (Suiza)
  Nikki & Steve (Australia)
  1. El descubrimiento
  2. Decidiendo qué hacer
  3. Visita a la clínica
  4. ¿Qué esperaba?
  5. Nuestro sueño hecho realidad


Nikki & Steve (Australia)

Capítulo Cuatro: ¿Qué estaba esperando?

No puedo creer que nos llevó cinco años probar con la FIV. Fue la época más emocionante de nuestras vidas. Probablemente teníamos un exceso de confianza, pero después de muchas oraciones me sentí tranquilizada de que todo estaba bien y que iba a funcionar. ¿Qué puedo decir? ¡Funcionó!

Al consultar mis cartas con mi hermana veo que los medicamentos no eran tan divertidos. Me venían dolores de cabeza bastante importantes, me sentía hinchada y extenuada. No recuerdo estar excesivamente susceptible en esa época, pero Steve tal vez les podría dar una versión diferente. Pero a decir verdad, nada importaba realmente. ¡Estábamos tan contentos! Era como la mejor lección de ciencias que hubiéramos tenido jamás. Súbitamente sabíamos más sobre cómo se hace un bebé que lo que jamás habíamos pensado saber. Estábamos absorbiendo como esponjas toda esa información y era realmente fascinante. Mirábamos cómo mis folículos se hacían más numerosos y crecían de tamaño en las ecografías día por medio. Le mostrábamos nuestro kit de medicamentos a cualquiera que estuviera interesado en verlo y explicábamos cómo teníamos que mezclar un poco de esto con un poco de aquello. Teníamos jeringas de extracción y todo un jueguito de química (ahora cambiaron los medicamentos, para que resulten más fáciles y cómodos de usar). Podría sonar raro, pero era como que las inyecciones nos daban algo que hacer, una manera de participar haciendo el bebé, porque no estábamos contribuyendo de la manera convencional. 

Era increíble ver como obtenían los óvulos.   Yo estaba un poco en otro planeta porque me habían dado petidina, y es posible que le haya dicho al médico que lo amaba (un bochorno). Dicen que tal vez me resulte difícil recordar por la medicación, pero no dejábamos de hablar de eso y de alguna manera retuve las mejores partes. Y luego, lo mejor de todo fue ver a nuestro pequeño Billy, cuando era tan solo un blastocisto de cinco días, antes de que lo pusieran en mi útero. ¡Eso es algo que uno se pierde si concibe naturalmente!


capítulo siguiente


  To Top Of Page
© 2008 Merck Serono España S.A. Lea nuestro Aviso Legal.
Página internacional: www.fertility.com
Ultima actualización:14/05/2008
Link to Serono Corporate Site