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Inquietudes
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![]() Anormalías de los espermatozoides Hipogonadismo El hipogonadismo masculino puede ser provocado por una patología de los testículos, o por un trastorno de la hipófisis, que lleva a una producción deficiente de hormona gonadotrópica. Los trastornos hipofisarios pueden ser congénitos (por ejemplo, el síndrome de Kallman) o pueden ser adquiridos a causa de un adenoma de hipófisis (por ejemplo: prolactinoma, craneofaringioma) o surgir como resultado de radioterapia. En el hombre, el hipogonadismo produce los síntomas y signos de deficiencia de andrógeno. Los efectos de esto varían según si la deficiencia aparece antes o después de la pubertad. Los efectos habituales incluyen ausencia de vello corporal y crecimiento de barba, piel suave, voz de timbre alto, reducción del impulso y actividad sexual, desarrollo deficiente de los genitales y un pobre desarrollo muscular. Patología hipotálamo-hipofisaria La hiper- y/o hiposecreción de las hormonas hipotalámicas o pituitarias son una causa infrecuente de infertilidad. Cuando es la causa de infertilidad, los resultados del tratamiento de fertilidad son a menudo excelentes. Se reconocen dos síndromes:
Este trastorno se caracteriza por niveles muy altos de las gonadotropinas circulantes, pero los testículos no responden a la estimulación. Estos hallazgos habitualmente se presentan en pacientes con fallo testicular primario. Las probabilidades de fertilidad son remotas, pero el tratamiento hormonal empírico con testosterona es efectivo muy ocasionalmente. Hipogonadismo hipogonadotrópico En estos pacientes, la secreción hipofisaria de gonadotropinas es insuficiente para estimular los testículos normales. El defecto puede estar a nivel de la hipófisis misma, o a nivel del hipotálamo. La ausencia de gonadotropinas o sus niveles bajos pueden surgir de una gran cantidad de anomalías endócrinas, en general raras, así como traumatismo, infecciones o tumores. Es posible diferenciar entre fallo primario de la secreción hipofisaria o fallo hipofisario secundario a un defecto hipotalámico, con reducción de la secreción de GnRH. En el caso del fallo hipofisario primario, el tratamiento es la terapia de reemplazo mediante la administración de gonadotropinas exógenas. Cuando el defecto está a nivel hipotalámico, el tratamiento específico es la administración de GnRH nativa. Anomalías cromosómicas Un número anormal de cromosomas sexuales puede producir
trastornos del aparato reproductor masculino. Por ejemplo, el
síndrome de Klinefelter se acompaña casi siempre de infertilidad.
Esta afección es debida a una anomalía cromosómica en la que un
varón tiene un cromosoma X extra o más en sus células. El síndrome
de Klinefelter afecta a alrededor de uno de cada 500 lactantes de
sexo masculino nacidos y las probabilidades de que un bebé tenga
esta afección aumenta con la edad de la madre.El síndrome de Klinefelter se acompaña casi siempre de azoospermia. Aparentemente ese cromosoma X adicional tiene poco efecto sobre la estructura de los túbulos seminíferos antes de la pubertad, pero en la pubertad se produce una destrucción progresiva y abrumadora del epitelio seminífero. Algunos pacientes con el síndrome de Klinefelter, de hecho, tienen un importante crecimiento de los testículos al principio de la pubertad, seguido de una posterior reducción de su tamaño. También aumentan de tamaño las mamas. No existe cura para el síndrome de Klinefelter, pero se puede usar tratamiento hormonal para inducir las características sexuales secundarias, como crecimiento de vello facial. Los hombres con un cromosoma Y de más tienen diversos grados de alteraciones de la espermatogénesis, que van desde una espermatogénesis normal hasta una detención de la misma. Además, hay una serie de anomalías cromosómicas raras que también producen incapacidad para producir espermatozoides. Trastornos de la fusión entre el espermatozoide y el ovocito Se ha demostrado que hay moléculas de adherencia complementarias localizadas sobre la superficie de los ovocitos y espermatozoides. Estas moléculas interactúan y provocan la fusión de los gametos (fertilización). La función de este sistema parece importante no sólo para la fusión sino también para la prevención de la poliespermia (fertilización de un óvulo por más de un espermatozoide). Las anomalías de las moléculas de adherencia que se encuentran en la superficie de los gametos, u otras anomalías que afectan la fusión del espermatozoide y el ovocito, son causas reconocidas de infertilidad. |
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