 |
 |
 |

 Inquietudes
 Tratamiento
 Embarazo
 Experiencias

Inquietudes

|
 |


Influencia de la edad
Generalmente, la edad y la fertilidad tienen una
relación inversa, y el envejecimiento del aparato reproductor juega
un papel clave en la infertilidad femenina.
Se ha encontrado que la declinación más rápida del potencial de
fertilidad en un único año tiene lugar a la edad de 35, un hallazgo
confirmado por la Oficina Nacional de Estadísticas de Salud de
Estados Unidos en estudios realizados entre 1965 y 1988. Cada
estudio utilizó un umbral de 12 meses como definición de
infertilidad, y todos mostraron que a los 35 años de edad más de un
tercio de las mujeres no podrían concebir en un plazo de un año.
Por lo tanto, se considera que el año 35 de la mujer sería un punto
de corte a partir del cual la función reproductiva disminuye
irreversiblemente.
En los 10 a 15 años antes de la menopausia, hay una gradual
aceleración de la pérdida de los folículos que se correlaciona con
un aumento de los niveles de la hormona folículo estimulante (FSH).
En conjunto, estos cambios reflejan la reducción de la calidad y
capacidad de los folículos envejecidos, ya habiendo respondido los
folículos más sensibles. Más o menos al mismo tiempo que están
ocurriendo estos cambios, también está ocurriendo una alteración
importante del ciclo menstrual. Mientras que el ciclo menstrual
puede permanecer regular en los años anteriores a la menopausia,
aparece una reducción de la duración del ciclo por un acortamiento
de la fase folicular. Se ha encontrado que un acortamiento gradual
de la longitud del ciclo en un promedio de 3 a 4 días comparado con
la duración del ciclo que una mujer tenía hacia los 30 años es un
predictor útil de la declinación de la potencial fertilidad.
Impacto de la edad en la calidad
de los óvulos
La disminución de
la fertilidad también parece ser un resultado directo de la
declinación del número de óvulos sanos en los ovarios de la mujer
relacionada con la edad. Una mujer nace con todos los óvulos que
tendrá en su vida – alrededor de 400.000. Mes a mes, durante sus
años reproductivos, madura habitualmente sólo un único óvulo. La
cantidad de óvulos comienza a disminuir en la infancia y continúa
en la edad adulta. La ovulación contribuye a la disminución, pero
la mayoría de los óvulos son absorbidos lentamente por el propio
organismo. Para la quinta o sexta década de la vida, la mayoría de
las mujeres tendrán una depleción del stock de óvulos con los que
nacieron.
Cuando se produce la depleción de los folículos y óvulos de una
mujer y cuando cesa la producción de las hormonas estradiol y
progesterona aparece el fallo ovárico.
Otros factores relacionados con la
edad
Hay otros factores que también pueden
afectar el funcionamiento reproductivo en las mujeres de más edad.
Estos incluyen:
La frecuencia de las relaciones sexuales, que puede disminuir al
aumentar la edad y la duración de la relación de una pareja; la
ovulación irregular, que ocurre cuando se modifican los niveles
hormonales de la mujer con la edad; y las deficiencias de la fase
lútea, que aparecen cuando se produce demasiada poca progesterona
como para mantener un recubrimiento uterino suficiente como para
que se pueda implantar un óvulo fertilizado.
En términos generales, la edad (en asociación con el sistema
reproductor femenino) está vinculada con una serie de peligros
fisiológicos:
- Aborto
espontáneo: aumenta su riesgo en las mujeres mayores
de 40 años de edad.
- Exposición a enfermedades que puedan
afectar el sistema reproductor: incluyendo
endometriosis y enfermedades de transmisión sexual como enfermedad
inflamatoria pélvica.
- Embarazo
ectópico: aparte de las mujeres entre los 15 y 19
años de edad, las mujeres de 40 y más tienen la incidencia más alta
de muertes relacionadas con el embarazo ectópico.
- Mortalidad: si bien no
es alta, el riesgo de muerte asociado al embarazo y al nacimiento
del niño aumenta con la edad.
|
|
 |
 |
 |